Nuestra historia
Regresé a Maracaibo para cuidar a mi madre y a mis dos tías, tres hermanas mayores que viven una situación de vulnerabilidad, deterioro cognitivo, discapacidad, necesidades de salud y una casa que requiere atención urgente.
Lo que encontré al llegar es una realidad difícil: necesidades básicas sin cubrir, problemas de salud, riesgos en la vivienda y una carga diaria de cuidado que exige presencia constante.
Con mi vida laboral en pausa y gastos mensuales muy altos, no puedo sostener esta responsabilidad sola.
Tu ayuda me permite darles comida, higiene, atención médica, una casa más segura y, sobre todo, continuidad en el cuidado.